APLACADOS DE PIEDRA IRREGULAR

Es un revestimiento pétreo en el que las piedras naturales que lo conforman son de formato irregular, también llamado planchón, laja o piedra de cantería. Se consiguen con ellos un ambiente rústico o de aire pretendidamente rústico a modo decorativo.

Este tipo de piedra se extrae con medios manuales directamente de cantera, sin sufrir procesos industriales de corte. Se consiguen dimensionar dichas piezas, abriéndolas por medio de lajado, por sus planos de exfoliación o capa natural de corte, consiguiendo tamaños y formatos completamente irregulares. Debido al menor tratamiento y manipulación del material, suele resultar también un material disponible a  precios más económicos.

Al igual que en cualquier otro tipo de aplacado, debemos de seguir unos simples pasos para conseguir una correcta ejecución:

  • Realizar un correcta preparación y limpieza de la superficie de apoyo, pudiendo ser necesario mastrear con cemento la fachada previamente, y procurando que quede libre de elementos que puedan dificultar la adherencia de los materiales de agarre.
  • En este caso el material de agarre debe de ser un mortero con mezcla de arena, ya que debe de trabajar correctamente con espesores muy variables. La menor adherencia de este tipo de morteros se solventa con el relleno con el mismo mortero de las juntas entre las piedras que conforman el revestimiento, y habitualmente también, con una liguera armadura en el trasdós del mismo, mediante la colocación de un mallazo o pequeñas llaves de acero corrugado.
  • Por último, si se precisa, se rellenarán las juntas con mayor aporte de mortero, aplicando si decorativamente se considera oportuno, un colorante para teñir el mismo y teniendo especial cuidado con la limpieza seguidamente.

Este aplacado exterior potencia la imagen visible del edificio y le proporciona una serie de cualidades que se relacionan con la sobriedad, elegancia o durabilidad.