PROYECTOS PAISAJISTICOS CON BLOQUES DE FILITA

Naturpiedra ha participado y colaborado activamente, en los dos proyectos de paisajismo efímero, más importantes acometidos en Madrid en este año, de la mano de estudio de arquitectura Burgos & Garrido.

bloques filita jardín zen

Sala VIP ARCO bloques de filita

En ambos, se han utilizado grandes bloques de Filita Gris de Bernardos, que han sido extraídos de la cantera decana de este tipo de material en España. Cantera con cinco siglos de antigüedad, y que actualmente nutre de materia prima, en exclusividad, a la fábrica de Naturpiedra.

Bloques de filita gris jbernardos en la cantera

almacén de naturpiedra con bloques de filita

Os mostramos estas dos colaboraciones realizadas; donde se une arte, naturaleza, conciencia ecológica y solidaridad. Intervenciones que evocan estos paisajes artísticos.

PROYECTOS:

bloques piedra natural proyecto jardín Zen

Es una instalación promovida por Casa Asia, que se puede visitar del 12 de junio al 7 de diciembre, en el Real Jardín Botánico de Madrid. Rinde un sentido homenaje a los habitantes de la isla de La Palma. El arquitecto japonés Hiroya Tanaka, asistido por el estudio madrileño Burgos & Garrido, ha creado este jardín zen, con cenizas del volcán Cumbre Vieja. Sobre estas cenizas, emergen los bloques de piedra natural, de diversas formas y colores; aportados por Naturpiedra, como elementos principales, representando las distintas islas que conforman el archipiélago canario.

vista bloques pizarra sala VIP ARCP

¡Nunca más cerca del arte!, este espacio se pudo visitar del 23 al 27 del pasado febrero. Durante el transcurso de esta feria, la más renombrada del sector en España.

Un espacio diseñado por Daniel Guerra, del estudio Burgos & Garrido. Donde se recrea un paisaje alejado de la arquitectura convencional, utilizando casi únicamente los bloques de Filita que él mismo escogió en cantera, junto al equipo de Naturpiedra.

colocando bloque pizarra en IFEMA

texturas piedra natural

Estos monolitos, creaban un ambiente natural y escultórico, árido y a la vez lleno de personalidad. Ofreciendo con sus diversas formas, texturas y tonalidades, un espacio único, que solo permite lo natural. Un espacio que recibía al numeroso público de Arco, que lo llenaba de vida, convirtiéndolo en un oasis improvisado, donde las grandes piedras a modo de mobiliario urbano, tomaban protagonismo y vida propia.